Características del buen traductor médico

El papel del traductor es muy variado. De hecho, podemos encontrar a profesionales de este sector que se dedican a traducir series y películas de televisión, mientras que otros que hacen lo propio con libros o con páginas web.

Esto quiere decir que hay traductores de perfiles muy distintos (tan distintos como sus ámbitos de especialización). En los casos de las traducciones relacionadas con el ámbito médico o de la investigación clínica, las traducciones deben ser precisas, meticulosas y exactas, por lo que los traductores médicos deben contar con una serie de requisitos, pero ¿cuáles son?

Los 4 requisitos principales para ser un buen traductor médico

Como hemos dicho antes, el trabajo de un traductor médico debe ser muy meticuloso. Este es un profesional especializado en traducir contenidos médicos para profesionales de la salud y pacientes y no puede permitirse ningún fallo, ya que lo que traduzca tendrá una repercusión directa en la salud de las personas.

Por este motivo, cuando necesitamos traducciones relativas al sector médico, no podemos recurrir a un traductor normal: hay que buscar un profesional especializado en este campo. Y esto es así porque solo este tipo de traductores reúnen los requisitos indispensables para garantizar una buena traducción en este ámbito.

Estos son cuatro:

  1. Tener suficientes conocimientos médicos.
  2. Conocer el tipo de texto que se traduce.
  3. Tener capacidad y recursos para realizar búsquedas técnicas.
  4. Estar familiarizado con el tipo de redacción de los textos.
  1. Tener suficientes conocimientos médicos
    Si queremos una traducción rigurosa y precisa, es necesario que el traductor entienda lo que traduce y esté familiarizado con el contenido y el contexto de cada texto. Por este motivo, es imprescindible que el traductor al que recurrimos esté formado y especializado en el ámbito en cuestión.
  1. Conocer el tipo de texto que se traduce
    En ámbitos relacionados con la medicina y la investigación clínica, conocer los procedimientos, los requisitos regulatorios y las formalidades de cada tipo de texto y proceso es imprescindible. Recurrir a un traductor que conozca el tipo de texto nos ahorrará tiempo y garantizará una traducción impecable.
  1. Tener capacidad y recursos para realizar búsquedas técnicas
    Un traductor deberá documentarse constantemente para sus traducciones y para mantenerse actualizado en lo que respecta a los conocimientos científicos y técnicos de su ámbito de especialización. Además, el traductor deberá tener el criterio suficiente para diferenciar las fuentes fiables de las que no lo son (para lo que también le será útil conocer la materia, por supuesto). Esto es vital en cualquier ámbito de la traducción, pero cobra especial importancia en los ámbitos médico y sanitario, ya que son ámbitos en constante evolución y con una repercusión directa en la salud del lector.
  2. Estar familiarizado con el tipo de redacción de los textos
    Cada profesión tiene un argot. Esto significa que se emplean términos, siglas, omisiones, frases e incluso estructuras gramaticales de maneras distintas. Por eso, el traductor médico debe estar familiarizado con la redacción médica típica de sus lenguas de trabajo: lo que se omite en inglés no se puede omitir en español, por lo que tenemos que traducirlo, aunque no esté. Y esto es muy difícil de hacer si no sabemos que se ha omitido (ni qué se ha omitido) en inglés y que no se puede omitir (ni qué no se puede omitir) en español.
Alicia Garcia

Me llamo Alicia García y soy traductora de  inglés a español y de alemán a español. Mi amor por los idiomas y el aprendizaje continuo me llevaron a esta profesión, y ahora tengo la suerte de ayudar a empresas, particulares, agencias y organizaciones a llegar a un público más amplio y diverso.

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