Características de la traducción farmacéutica

En un mundo cada vez más globalizado, la traducción y la interpretación son auténticos pilares para la sociedad y la industria en general. Libros, películas, recetas, ropa, canciones, software… Nada llega al público sin una traducción, y nada se comprende y explica correctamente sin un traductor profesional.

Por supuesto, el sector farmacéutico no es diferente a este respecto. Es más, aquí la traducción cobra incluso mayor importancia. El motivo es claro: el vocabulario y el contenido de los documentos de este sector son muy especializados. Además, cometer cualquier error aquí, por pequeño que parezca, puede tener consecuencias fatales. ¡Profundicemos en la traducción farmacéutica y sus principales características y veamos por qué es tan importante!

Traducción farmacéutica: qué es

Empecemos por el principio: la traducción farmacéutica consiste en la traducción de los documentos que se utilizan en el sector farmacéutico. Los usuarios de este tipo de traducción profesional suelen ser investigadores, organismos de investigación, editoriales, revistas médicas, laboratorios y organizaciones de investigación por contrato (CRO), entre otras entidades.

Qué documentos farmacéuticos se traducen

En Europa, la encargada de controlar la calidad de los fármacos que llegan a las farmacias y centros de salud es la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Esto quiere decir, en resumidas cuentas, que todos los países pertenecientes a la Unión podrán comercializar prácticamente los mismos medicamentos (lo que implica que los distintos países tendrán que compartir estudios, notificaciones y ensayos).

Para hacer esto posible, existen los servicios especializados de traducción farmacéutica. Mediante estos servicios se traducen textos relativos al desarrollo del medicamento, a los procesos de autorización de comercialización, a estudios de investigación, etc.

Pero… ¿qué traducen los traductores farmacéuticos exactamente? Para que puedas hacerte una idea, aquí te dejamos un listado con ejemplos de documentos que requieren de traducción farmacéutica:

  • Prospectos y fichas técnicas de medicamentos.
  • Estudios e investigaciones farmacéuticas.
  • Ensayos clínicos.
  • Patentes químicas.
  • Documentos de laboratorio.
  • Etiquetas y envases.
  • Artículos especializados publicados o que se van a publicar en revistas científicas.
  • Ponencias del sector.
  • Publicidad de productos.

Problemas por errores en la traducción

Ahora que ya sabes qué es y para qué sirve la traducción farmacéutica, es posible que te preguntes si realmente es imprescindible contar o no con traductores especializados. Para resolver esa duda, basta con plantear qué problemas puede acarrear un error de traducción en este tipo de trabajos.

Al tratarse de un sector que afecta directamente a la salud de las personas, no existe margen de error. Por ejemplo, un fallo en la traducción de un prospecto o de la ficha técnica de un medicamento podría conllevar un mal uso del mismo o el desconocimiento de sus contraindicaciones.

Y ya no solo es un riesgo para la salud, sino que también se trata de un riesgo a nivel económico. Esto se debe a que un error de traducción de estas características puede llegar a suponer que se prohíba su comercialización (o que se posponga, con lo que eso conlleva).

Alicia Garcia

Me llamo Alicia García y soy traductora de  inglés a español y de alemán a español. Mi amor por los idiomas y el aprendizaje continuo me llevaron a esta profesión, y ahora tengo la suerte de ayudar a empresas, particulares, agencias y organizaciones a llegar a un público más amplio y diverso.

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